VIAJE A CHINA Y TÍBET EN AGOSTO DE 2006
El 9 de agosto del 2006, era el dia en el que nos íbamos a encontrar con el maestro Su y Marit en el aeropuerto de Beijing. Lejos de llegar a nuestro destino, y tras unas 15 horas de viaje, nos disponíamos a coger el avión hacia Kunming, ciudad capital de la provincia de Yunnan: nuestro primer destino y para muchos de nosotros, el que iba a ser el primer contacto con China.
Llegado el avión, y un poco aturdidos por el jet lag, pudimos experimentar de primera mano que nos deparaba la cultura china. En primer lugar: la comida. Del aeropuerto nos dirigimos a cenar a un hotel que ciertamente parecía muy lujoso, mientras que nuestro recién estrenado guía, sonrisa en boca, nos relataba las maravillas que nos aguardaba aquella majestuosa ciudad. La noche había llegado y nos fuímos todos a dormir al hotel Taiwan (¡cinco estrellas!) con los estómagos mas que llenos. Sobra decir a estas alturas que al maestro Su le encanta comer: ¡Comimos todos los días hasta reventar! Aunque la comida bien lo merecía, muy diferente a la que aquí nos tienen acostumbrados.En Kunming estuvimos un par de días, antes de dirigirnos a nuestro principal destino: Shangril-la. Pero lejos de ser un lugar de paso, esta ciudad nos mostró algunas cosas maravillosas, desde su gastronomía típica (inolvidable el momento en que comimos insectos), los templos budistas, sus tés, y sus impresionantes obras de teatro y musicales, uno de los cuáles nos impresionó sobremanera: era un musical en el que se representaban bailes típicos de diferentes etnias chinas, con una bailarina como estrella principal que brillaba con luz propia.
|
![]() |
|
|
El 12 de agosto ya estábamos a más de 3000 metros de altura. Estábamos en Shangril-la, en un pequeño pueblo llamado Qing-din si mal no recuerdo, estrenando hotel y guía: Padín, quien se convertiría en un verdadero miembro del grupo gracias a su simpatía y buen hacer a la hora de enseñarnos las cosas. La cultura tibetana resultó ser muy diferente a la china en casi todos los sentidos, desde la gente hasta la arquitectura de sus templos y casas. Todas las cosas están salpicadas por un gran colorido, sobretodo uno en concreto: el rosa. La mayoría de las mujeres llevaban una especie de turbante de este color que las hacía especialmente llamativas. |
El día siguiente nos deparaba un largo viaje por las montañas de Shangril-la, para deleite de nuestros ojos, en las que pudimos comprobar la majestuosidad de esta imponente cordillera. Fué la primera vez que contemplamos el rio Jansé, con un color arenoso debido a los sedimentos y polvo de oro que transportaba. Pudimos incluso verlo a un tiro de piedra en un lugar en el que las aguas no estaban tranquilas precisamente. Llegada la noche, dejamos nuestras pertenencias en el hotel del pueblo en el que íbamos a pasar la noche, un lugar entre montañas. Precioso. Aquel día descansamos para poder visitar después multitud de templos budistas y alguna que otra excursión, una de ellas a caballo. Intentamos ver un amanecer en un lugar en el que el maestro Su nos dijo que podríamos limpiar nuestras almas y de paso pedir algo a nuestro futuro; lástima que estuviera nublado y no pudiéramos contemplarla. Otra vez será. |
![]() |
![]() |
Nuestro siguiente destino era Li-Jang, un lugar que tenía una cultura muy particular: una sociedad matriarcal en la que las mujeres tenían el poder. Los hombres se dedicaban toda la vida a aprender elementos artísticos e intelectuales de su cultura, tales como la música o la escritura. Eran los Natzis. Éste lugar resultó ser todo un descubrimiento, con zonas como el Jade Water Village, donde el agua de la montaña baja para conformar ríos repletos de salmones, o el Ancient Music of Natzi Ethnic Group, una especie de concierto en que hombres de la cultura Natzi y de avanzada edad, nos ofrecían la música popular de sus tierras con un dominio magistral de los instrumentos, fruto de toda una vida de aprendizaje. Como no podía ser de otra forma, no podíamos irnos de Li-Jang sin haber probado algún plato típico de su gastronomía, por lo que nos fuimos a cenar en un restaurante en el que tomamos las sopas de los cinco elementos con su correspondiente licor medicinal. Mención especial merece también que nos acogiera la gobernadora de los Natzi en su tienda de Jade, aunque algunos de los componentes del grupo padecieran una pequeña gripe. |
| Nos despedimos de Li-Jang para dar paso a nuestro paso por Qingdao, nuestro siguiente destino. Allí nos esperaba el 5º Traditional Chinese Martial Arts Tournament, en el que la mayoría de nosotros participaríamos. El torneo se abrió con una serie de exhibiciones de artistas marciales de todo el globo. Pachi Tanglang Chuen mostró un esquema de Pachi Chuen en grupo y un esquema de Tanglang Chuan por parejas. Después de una larga cena con todos los jueces y participantes (el maestro Su era uno de los jueces de honor), el día siguiente nos deparaba el torneo en sí. Conseguimos muchas medallas, sobretodo Joanna, Marit y Juanma, que se mostraron impresionantes en el campeonato. En Qingdao también pudimos ver el Underwater World, un gigantesco aquarium, y visitar la fábrica de cerveza Tsingtao, la mas extendida de Asia. Además, como última comida, pudimos probar el marisco de Qingdao, que era una de sus especialidades gastronómicas. Después de Qingdao solo nos quedaba Beijing. | ![]() |
![]() |
Allí estaríamos cuatro días antes de volver a nuestras casas. Pekín era majestuoso: allí vivian veinte millones de personas, según nos dijo nuestra querida guía con un español impoluto. Los edificios eran en su gran mayoría poco menos que gigantescos y la extensión de la ciudad no debía ser para menos si alberga tal población. Pudimos ver sus zonas mas importantes, como el Mausoleo de Mao Zedong (aunque desde fuera) y la Ciudad Prohibida, antigua residencia de emperadores. Ésta era realmente descomunal, y en ella pudimos ver diferentes estancias con museos de ropajes, armas y elementos varios de la ciudadela. En Pekín también visitamos la Gran Muralla, las tumbas imperiales Ming, el palacio de verano de la emperatriz, la ópera china, la zona antigua de la ciudad e incluso una fábrica de seda y un taller de ebanisteria exquisito. |
El último dia lo dedicamos a las compras: ¡nos gastamos todo lo que nos quedaba! este día lo empleamos de "descanso" por preparación al viaje de vuelta que nos aguardaba. Volvíamos a casa. Damos gracias al maestro Su y a Marit por habernos enseñado tanto en nuestra estancia en China y habernos cuidado. Muchas gracias también a Guillermo Arroyo, sin él tampoco hubiera sido posible.
RELACIÓN DE MEDALLAS OBTENIDAS POR PACHI TANGLANG CHUEN - Marit: 4 oros (Exhibición Pachi y Tai Chi, Tang Lang, Traditional Fist, Taiji Weapon), 1 plata (Short Weapon). |