10º SEMINARIO INTERNACIONAL PACHI TANGLANG MARTIAL ARTS INSTITUTE

Un año más, los alumnos del Maestro Su Yu Chang de todo el mundo hemos tenido la oportunidad de reunirnos para participar, en este caso, en el décimo curso internacional de la Escuela Pachitanglang Chuen y Tao. El escenario escogido para dicho encuentro fue Japón. La idea de este año era aprovechar el largo viaje para, además de estudiar kung-fu con el Maestro, también realizar unos días de turismo para adentrarnos y conocer la cultura del país.


El grupo frente al Palacio Imperial en Tokyo

Llegamos a Japón el día 26 de diciembre y hasta el día 1 de enero en que empezaba la parte de práctica y estudio, el Maestro y nuestros hermanos japoneses nos organizaron un estupendo recorrido turístico que nos acercó a su cultura (gastronómica, costumbres, monumentos históricos, etc) y a su gente, donde lo más aconsejable era hacerlo con sencillez y sobre todo sin prejuicios. Cabe destacar la organización que nos tenían preparada para el turismo por su orden y eficacia, virtudes que se desprenden del carácter japonés además de su amabilidad, predisposición servicial, y limpieza. ¡Tenían programadas al minuto todas nuestras visitas! Lo cual posibilitó el aprovechar bien el tiempo.

El primer día fue de toma de contacto y presentaciones así como para la visita al primer de los muchos templos majestuosos que visitamos, el de Narita.


Al día siguiente fuimos todo el grupo (30 personas) en autocar, directamente a la gran urbe Tokyo (estuvimos en dos ocasiones) donde el tópico se hace realidad y los neones deslumbran por la noche, los edificios son enormes, puesto que la ciudad crece a lo alto ¡tienen autopistas de tres niveles de altura! y se ven japoneses corriendo a todas horas de un lado para otro intentando respetar su inespugnable código de horarios. Visitamos el bello Palacio Imperial, Shinjuku (un barrio comercial y financiero), Ginza (un barrio de anchas calles llenas de tiendas de ropa, librerías y joyerías), vimos la Torre de Tokyo de 333 m. (replica de la Torre Eiffiel) y el templo más famoso de Tokyo el Senso-ji Temple de Asakusa Kannon (protectora del hogar y la familia) y “por supuesto” el barrio de Akihabara (o Electric Town) donde había edificios de diez plantas de aparatos electrónicos y, claro, aprovechamos para hacer “shopping”.

 


Templo Todai-ji

Castillo de Nagoya

También visitamos el Meijijingu Temple, un templo taoista de Tokyo, donde se realizan celebraciones matrimoniales, exhibiciones de sumo y otros eventos sociales, además nos dijeron que en este templo se rodaron escenas de la película “El último Samurai”.

Al día siguiente pusimos rumbo al lago Kawaguchi, desde donde se puede ver el monte Fuji. Por desgracia, ese día estaba muy nublado y lo único que pudimos ver fue la falda del monte.

Continuamos el camino hacia Nagoya, allí lo primero que vimos fue su Castillo que aunque no pudimos visitarlo porque lo preparaban para la Expo del 2005 nos acercamos para fotografiarlo.

Ese día visitamos dos templos en la ciudad de Nara, el Horyuji Temple una de las más antiguas estructuras de madera todavía existente (desde hace más de 1.300 años), y el Todai-ji Temple para ver el Nara Koen (Parque de Nara), donde viven ciervos en libertad y donde está la estatua de Buda de Bronce más grande del mundo (Virocana Buddha).

Detrás del Buda hay un pilar con un pequeño agujero. Se dice que quien consiga pasar a través de él renace, aunque es bastante estrecho y muy pocos lo consiguen.

 

Al día siguiente fuimos al Toji-Temple, un templo con preciosos jardines y estanques, en la ciudad de Kyoto. Es el templo con la Pagoda más alta de Japón (de cinco pisos y unos 60 m. de altura). La Pagoda era el sitio donde se guardaban los tesoros y secretos más importantes.

Después visitamos el Pabellón Dorado, también rodeado de bellos jardines y estanques con pequeños islotes, destacable por su construcción elegante y armónica a base de pan de oro. Por la tarde nos llevaron a ver el Tesoro Nacional Sanju-Sangen-do donde contemplamos 1001 estatuas de deidades budistas perfectamente alineadas, precedidas por 28 guardianes protectores y en cuyo centro se encuentra una gigantesca estatua de nombre Senju-Kannon.

Por último fuimos al Kiyomizu-dera, uno de los templos más visitados que está situado en la pendiente de una colina, y sostenido por 139 gigantescos pilares de madera.


Pabellón Dorado

Templo Kiyumizu-Dera

Naturalmente también visitamos el gimnasio privado de Pachi Tanglang en Tokyo, cuyos alumnos nos acogieron muy bien, incluso nos prepararon un “piscolabis” de bienvenida de productos típicos. Como suele ser tradición algunos alumnos de los diferentes países realizaron una exhibición de esquemas marciales de los estilos que estudiamos en las escuelas. Realmente destaca y es agradable ver como a pesar de la distancia los movimientos y técnicas que realizamos los alumnos son los mismos independientemente del país donde se estudie.

Durante el turismo cada noche nos alojábamos en diferentes hoteles, y en cuanto a la comida el Maestro y los compañeros de Japón nos llevaban a los mejores restaurantes donde comimos lo más típico y tradicional, a base de cosas crudas: sushi, sashimi, tempura, arroz, sopas, pastas (lamen, soba, etc.), sabu-sabu (carne asada), etc. y por supuesto tomamos sake.

En lo referente al tiempo de práctica y estudio, el dia 31 de diciembre nos desplazamos a Chiba, una pequeña localidad costera cerca de Tokyo, y desde el día 1 hasta el 5 de enero los 45 participantes de este curso, estuvimos practicando en un polideportivo junto al hotel en el que nos hospedábamos. El hotel era típico con habitaciones con tatami y futones sobre los que dormir, así como baños comunitarios de aguas termales. El programa a seguir durante el curso era el siguiente: tras el desayuno práctica de Pachi y Pakua, después de comer Hsing I y Mantis, y por la noche Chikung y filosofía. La novedad de este seminario fue el estudio del esquema Pakua Chikung Pan, ya que el Maestro lo enseñaba por primera vez. Se trata de un esquema que se realiza con un palo de forma cilíndrica y que resulta excepcional para el trabajo de todas y cada una de las articulaciones de cuerpo, tanto es así que si se realiza correctamente a los pocos movimientos de inicio el cuerpo ya entra en calor.
La práctica, en general, fue intensa como otros años, ya que en estos cursos se aprovecha para vivir el Kung fu las 24 horas, aunque de menos días y, sobretodo, muy específica, puesto que el Maestro enfatizaba en explicar los resortes adecuados para llegar a la energía, a la expresión correcta y natural del movimiento.


El grupo practicando el esquema Pakua Chikung Pan

En verdad, no se trata tanto de cantidad como de calidad, lo que merece la pena, si uno anda “vivo”cualquier pequeño instante al lado del Maestro puede convertirse en una puerta abierta al entendimiento. Excepto en el tiempo de Pachi donde se establecieron diferentes grupos de estudio según niveles, el resto de la práctica se realizó en común. Así que, siempre bajo la supervisión del Maestro, practicamos por ejemplo 15 de los 25 movimientos básicos del estilo Hsing I, en los que se pone en práctica la ley de los 5 elementos: metal, madera, agua, fuego y tierra. Como ya he mencionado antes, el esquema de palo Pakua chikung pan, diferentes básicos y esquemas de Pachi, uno de los principales estilos de nuestra escuela por ser el Maestro su máximo exponente. Antiguos y secretos movimientos de Chikung originarios del Templo Shaolin y Chikung de Pachi donde el Maestro nos enseñó a poner en práctica el Sen shin paku (estirar músculos y tendones), un concepto fundamental para el desarrollo del Arte Marcial. También tuvimos ocasión de realizar algunas charlas sobre Filosofía en las que el Maestro reveló conceptos impensables para muchos de nosotros, etc, etc, etc.

Como espero podréis apreciar ha resultado ser un curso muy interesante para cualquier amante de las Artes Marciales o cualquier persona que desee aprender a vivir. Por lo tanto, solo cabe decir, muchas gracias Maestro por su enseñanza y paciencia. Dedicaremos nuestro trabajo a seguir su ejemplo. Agradecimientos también para la rama japonesa de Pachitanglang encargada este año de organizar el curso, por su hospitalidad y amabilidad, que tan bien nos han hecho sentir.

“Las palabras mueven, pero el ejemplo arrastra”

¡Hasta pronto!

Xie, xie
Duomo arigatou
Thank you!
¡Muchas gracias
!

 

 

 

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